Que esta vida nuestra está llena de agujeros


Que este Samsara budista que nos tiene atrapados está repleto de agujeros de acceso a ese Nirvana que creemos inalcanzable.

Que esta vida nuestra a la que hemos llegado tras ser expulsados del Edén por siempre anhelado de los cristianos...

Que esta vida sin sentido del universo del escépticismo... está llena de agujeros con acceso al sentido.

Que esta vida loca de mi tocayo Céspedes... con su loca realidad....

Agujeros, agujeros por todas partes.

Agujeros por todos lados.

lunes, 18 de enero de 2010

AGUJEROS PRESTADOS (segunda parte)

«Todos somos ignorantes, lo que sucede es que ¡no todos somos ignorantes en las mismas cosas!»
«La teoría es asesinada tarde o temprano por la experiencia»
«No todo lo que cuenta puede ser contado y no todo lo que puede ser contado cuenta.»
Albert Einstein. 

Despido el año 2009 con una gripe, comienzo el 2010 engripado, y tras superarla, entro en otro proceso de virus estomacal, o algo así. 

Ahora que hago memoria, no recuerdo ningún proceso de enfermedad física que haya sido estéril, tan sólo una piedra en el camino que impidiera el curso deseable de acontecimientos… Como que siempre ha añadido un plus, una información, un aporte, al camino que pretendía… Aún así, parece casi inevitable entender la enfermedad como un “fallo” del sistema… Se nos llena la boca al hablar de cambios, transformaciones, … al tiempo que evitamos el “dolor”, los “imprevistos”, lo que se sale del guión,… y encarcelamos a la enfermedad en algo “malo” que sucede y no debería suceder…. Tal vez por ese deseo inútil de negación a la muerte, a los cambios, a las transformaciones.
 

Muchos vemos a Krishnamurti, por ejemplo, como uno de los grandes maestros, o al menos reconocemos su sabiduría… al tiempo que no nos gusta enfermar y entendemos la salud como el estado más elevado… Cuando leí las memorias de Krishnamurti, no necesité inteligencia de lince para leer entre líneas que previo a momentos de máxima lucidez, acababa de atravesar procesos intensos de enfermedad física-emocional. Ahí queda.



 Agujero prestado por Eva. Gracias

La semana pasada estuve en una reunión en Barcelona junto a personas más que interesantes en lo que parece el inicio de un grupo de “trabajo” que está buscando una nueva sinergia en el “encuentro”… No sé cómo prosperará, pero promete. Prometo explicar mejor de qué se trata cuando comprenda mejor por dónde y hacia dónde vamos.

Me quedé especialmente fascinado con un detalle: Un hombre de cuarenta y bastantes estaba presentándose, explicando y compartiendo su trayectoria vital-laboral-existencial-trascendental… Venía del mundo de la empresa, y es de los que renuncia a determinados escalones subidos, en pro de un sentido de coherencia y congruencia en lo que hace en el mundo en el que vive… y tras su cambio de rumbo explicó que lo estaba viviendo con una gran satisfacción…

Su cuerpo hablaba con él, su rostro se iluminó, su voz entró en otra cadencia al llegar a ese punto, sus brazos se cruzaron sobre su pecho y sus ojos brillaron húmedos… 

Estábamos sentados en círculo… Justo enfrente de él, estaba una mujer con mucha preparación, de unos no aparentados setenta años,… una mujer brillante. 

La mujer escuchaba con muchísima atención, como en todas las demás intervenciones, con atención y entrega… La mujer le interrumpió nada más llegar a ese punto: Perdona… satis o insatis? facción… no he podido escucharte bien. 

El hombre respondió SATISFACCIÓN. 

Yo tampoco había escuchado bien, porque su tono de voz no era muy alto,… pero había entendido perfectamente en consonancia con su expresión corporal. Ahí queda. 


Agujero prestado por David. Gracias

La mujer que estaba sentada frente a mi en aquella situación terapéutica en que me quedé bloqueado, la de la entrada anterior que prometí continuar… llevaba mucho tiempo tratando de expresar algo que a su vez había expresado de muchas maneras sin que tuviera el resultado por ella deseado, y yo diría que hasta necesitado. 

La sesión fue avanzando con la compañía de todos aquellos maestros. A un ritmo suave, lentamente, poco a poco.

Una y otra vez ella intentaba retomar su guión, lo que conocía, tratando de seguir el hilo y los pasos que conocía para resolver esa desazón que sentía desde hacía tiempo… Mientras yo, con la ayuda de los maestros, me iba deteniendo en sus silencios, y haciendo preguntas sencillas a detalles aparentemente inocuos de su relato.

La sesión llegaba a su fín… por necesidades del guión del curso, teníamos un tiempo específico bastante limitado…. Calculé que debíamos estar a punto de cerrar y entonces le pregunté: ¿Y qué es lo que quieres expresar? Permitiendo así, que llegara al final de su discurso.

Entonces le sobrevino una pequeña emoción y expresó las palabras que lo definían.. respiró como aliviada. Nos pusimos de pié y nos abrazamos para despedirnos…


 Agujero prestado por Carlos ;-). Gracias

Mientras la acompañaba a la puerta, el resto de alumnos, el tutor y una de las profesoras que estaban sentados detrás de la cámara fija que filmaba la sesión, iniciaron un aplauso, que yo aborté sin volverme y con un gesto de stop alzando mi brazo derecho y la palma de la mano extendida con el envés hacia ellos.

Acompañé a la mujer a la puerta, salió de la sala, me quedé de pié, con bastante nervio… Todos daban por finalizado el trabajo, lo daban como válido, como bueno… Podía quedarme, conformarme con eso… pero entendía que eso no era válido. Pensé por un momento en dejarlo tal cual, porque ya era muy válido para muchos… y conforme había ido el curso… no estábamos como para arriesgar y estropear algo que ya estaba aceptable.

Recordé una frase de no sé quién: “La verdad nos hará libres”… yo no sentía aquello como la verdad.

Volví a acercarme a la puerta, la abrí, le hice pasar de nuevo, respiré profundamente y le dije: No puedo permitir que te vayas así… porque a esto o parecido ya habías llegado muchas veces antes de venir aquí… y finalmente ni te ha producido satisfacción, ni lo has resuelto… 

Creo que te encuentras en situación para expresar lo que todavía no has podido expresar… y con una voz muy dulce le dije: ¿A qué esperas para hacerlo?

La mujer no sólo se emocionó, sino que todo su cuerpo se estremeció con ella… del sollozo pasó al grito sonoro de dolor… y finalmente soltó lo que hacía mucho no había podido permitirse… Cuando lo hizo, se sintió aliviada y emitió un gran suspiro… Me miró a los ojos, ya con otros ojos, me dio las gracias con su voz, pero después de haberlo hecho con su mirada. Nos fundimos en un abrazo… Y entonces le dije: Ahora sí que podemos despedirnos. Y así fue.



Agujero prestado por Carlos David ;-). Gracias
  
Esta vivencia la he guardado como un amuleto a lo largo de mi vida… como un símbolo de iniciación para alguien a quien tanto le ha costado creerse capaz, como un aliento para poder continuar… Y la he contado unas cuántas veces sospechando si sólo lo hacía para darle de comer a mi ego.

En principio la rescaté para esta doble entrada porque me habían llegado fotos de agujeros prestadas que quería usar por agradecimiento… y como las voces de mis maestros fueron prestadas, entendí que encajaba…. Pero lo que había querido resaltar en esta ocasión era el detalle de que para obtener el reconocimiento de semejantes y maestros, no hubiera sido necesario el segundo final de la sesión.

Si bien es cierto que me ha servido como ceremonia iniciática, y me he sentido tremendamente agradecido por ello,… lo cortés no quita lo valiente, y en el lote también entra la moraleja de que aquellos que me reconocieron tras el impulso de arriesgar para llegar a una “verdad” más profunda y abarcadora, también me hubieran reconocido conformándome con el primer final… Por eso esa experiencia que corroboran los demás con su feedback, y por ello es más valiosa (validez de lo consensuado y externo a uno)… es un arma de doble filo.

Algo así como ¡Vales para esto! ¡Lo firmamos nosotros que nos hubiéramos conformado con lo que para ti no era verdad del todo! Arropado con jirones. Ahí queda.


 Agujeros prestados por Eva. Gracias

Y ya sólo queda contar el final, final.

La mujer salió por la puerta… y entonces escuché un aplauso atronador acompañado de vítores y bravos… un aplauso que me abrumaba, que no me cabía, que me estremecía.

Me senté en el suelo, en el centro de la sala y recliné mi cabeza hasta casi el suelo frente a todos mis compañeros (estaba empezando a ser consciente de todo lo que acababa de suceder).

Cuando acabó el aplauso hubo un silencio que rompió el director de la escuela, con la voz quebrada, al preguntarme: ¿Y cómo se siente un psicoterapeuta en un momento como este?

No sabía ni qué responder… levanté la cabeza, mirando de frente pero sin poderlos ver claramente por la emoción, y dije… es que ahora me siento…. ¿abrumado? (añadió él) … Sí, eso, me siento abrumado. ¿Y cómo te sientes con lo que acabas de hacer? … Mi respuesta fue… no sé bien… ¿satisfecho?,… Sí, me siento satisfecho…. Volvieron a aplaudir todos al tiempo que lloraban y suspiraban.

El maestro también emocionado visiblemente con la cara llena de lágrimas y la mano en el pecho, me dijo entonces: Te voy a estar siempre agradecido, Fran… Porque tú sólo, con lo que acabas de mostrarnos, le acabas de dar sentido a tres años de formación.

La otra psicoterapeuta-formadora me dijo: Siempre había intuido que podías ser muy bueno dedicándote a esto, pero has superado lo que intuía… Algunos compañeros también me felicitaron, … mis amigos más cercanos en esa formación nunca me expresaron nada al respecto. Ahí queda eso también.

Fin..

miércoles, 6 de enero de 2010

AGUJEROS PRESTADOS (primera parte)


«Como no sabía que era imposible, lo hice». ALBERT EINSTEIN


 Llevaba desde el año pasado con algo que me venía una y otra vez a la mente, quería escribir sobre ello, trataba de aplicarme, esforzarme,… pero no había manera.

Anoche desistí. Lo dejé escapar.

Esta mañana paseando por el facebook me he encontrado con la cita que encabeza esta entrada…



Agujero prestado por David. Gracias
 
No recuerdo el descubrimiento en cuestión, pero sí perfectamente la sensación que experimenté cuando, de niño en clase, el maestro nos estaba hablando de un “descubrimiento” y su descubridor.

Lo contaba completamente fascinado… ¿Os imagináis qué sería de la humanidad si tal… no hubiera descubierto esto? Mi sensación fue de angustia… de decepción, … Mi reflexión entonces: ¿tanto tiempo tenía que haber pasado para que a alguien se le ocurriera algo como eso? ¿cuántas cosas están por descubrir y no las vemos? ¿cómo podemos vivir tan tranquilos con lo que creemos si hay tantas cosas que no sabemos? ¿de qué seríamos capaces como seres humanos, y todavía no sabemos?, … y como creemos que todo lo que sabemos es Todo, para no morirnos de incertidumbre… ¿no podemos tener acceso a lo que no sabemos?




 Agujero prestado por Javier. Gracias

Lo que me viene una y otra vez a la mente desde el año pasado, tiene en algo que ver con ese recuerdo de niño, aunque es más cercano. Es un agujero que se abre a las puertas de mis 45 (para el 30 de enero) hacia un acontecimiento a mis 27 años.

Estaba sentado frente a una “paciente” y nada más comenzar me quedo en estado de shock. Estoy aterrado, no confío nada en mi, no sé cómo abordar esta situación… No podía creerme lo que estaba pasando…. No podía pensar, estaba completamente bloqueado… trataba de esforzarme por la responsabilidad que tenía que ejercer pero me sentía completamente paralizado…

Ni mi cuerpo, ni mi mente respondían a mis cada vez más ahogadas órdenes de entrar en funcionamiento… No había nada que hacer,… cerré los ojos y acepté con todas las consecuencias que no iba a poder hacer nada… sentí un sospechoso alivio acompañado de un suspiro, abrí los ojos y miré a los ojos de la mujer que tenía frente a mi, dispuesto a decirle: Lo siento. No puedo!



 Agujero prestado por Rebeca. Gracias

Entonces me quedé por unos segundos encandilado por su mirada… hasta olvidárseme lo que iba a decirle… movió la cabeza, y yo la moví con ella, sin haberlo decidido. Estuvimos un tiempo en silencio, como observándonos,… mi mente hueca, aunque ya sin sufrimiento… De repente siento como que se me acerca por detrás uno de los maestros que había conocido en la formación de tres años como Psicoterapeuta Gestalt.

Se acerca por detrás hacia mi oreja derecha y me susurra: ¿Te has fijado en el contraste entre la expresión de su boca y la de sus ojos?... Yo vuelvo a respirar profundamente.

He dicho bien “siento como que se me acerca” … porque ni ese maestro, ni todos los demás estaban realmente allí… Aunque para mi, en mi estado, eran más realidad que mis ausentes mente, control y cuerpo.
Ahora que lo digo, recuerdo que por contar cosas “menos locas” que ésta han diagnosticado psiquiátricamente y medicado a algunas personas que conozco… aunque está claro que también depende el cómo y el desde dónde se cuenta.

Sucesivamente fueron llegando prácticamente todos los maestros que había conocido… desde el más “laisez faire” al del estilo más “directivo”, desde el más compasivo al más impunitivo, desde el más racional al más intuitivo… desde el más pragmático al más trascendental. Todos fueron señalándome detalles y aportándome preguntas que hacerle y respuestas que darle.

Incluso hubo la modalidad de uno en cada oreja, en una dialéctica donde cada uno me animaba para moverme en una dirección diferente.



 Agujero prestado por David. Gracias

Yo, la verdad es que me sentía como si estuviera asistido por los ángeles, y que mi único mérito era seguir paseándome por la inconsciencia de haber perdido las riendas… pero como tampoco podía hacer otra cosa…

¿Cómo llegué a esa situación? ¿Qué hizo que entrara en estado de shock?

Esto sucedió en el transcurso del último taller del curso de formación… Era el “examen final”, las sesiones eran verdaderas, y además se grababan en vídeo en vivo y en directo, y después se repasaban (precursores de OT y Fama a Bailar ;-)

Para mi esa formación representó, representaba y representa mucho. Después del “vacío de alma” que me había quedado tras mi paso por la Facultad de Psicología, fue una verdadera suerte, azarosa del todo, encontrarme con la Psicoterapia Gestalt… Entonces no había “Bucays”… y para muchos “colegas” la Gestalt era como una extravagancia acientífica, … pero a mi el corazón me decía que esa forma de psicoterapia rozaba muchas más “verdades esenciales” que lo conocido hasta ese momento.



 Agujero prestado por Javier. Gracias

Era esta una visión muy íntima… por aquellos tiempos uno de mis handicaps era expresarme, mostrarme, hablar en público… La formación era teórico-práctica-vivencial en talleres intensivos de fin de semana,… y cualquier ejercicio por parejas o grupal representaban para mi un salto demasiado grande por mi timidez e inseguridad… y me solía quedar rezagado.

Admiraba a mis compañeros que eran muy resueltos y atrevidos exponiéndose… aunque también había unos pocos que se retraían incluso más que yo.

Hacía ya unos meses que me sentía triste, porque no me sentía capaz de “ejercer” … y a eso se le unía un acontecimiento extraordinario: Mi primera discusión con un maestro, en este caso, el director de la formación, y mi psicoterapeuta.




Yo que siempre había sido un alumno obediente y poco conflictivo…  Me había sentido muy decepcionado al enterarme de algo en el penúltimo taller, algo que me parecía injusto. Y entendí que tenía que expresarlo.. Y eso hice nada más comenzar ese último taller.

Aquello provocó una gran tensión entre maestro y discípulo. Una tensión que elevó mi ya de por sí tendencia a quedarme rezagado, a la categoría de autoexcluído. Por vez primera nos daban libertad para examinarse o no. Y yo decidí no examinarme.

En un rincón de la sala, con la moral poco más abajo de las plantas de los pies…. Y como ayuda extra, el taller más triste y decepcionante de los tres años.

Ver a compañeros que había estado admirando durante todo el curso, haciendo intervenciones algo menos de mediocres, me desmoralizaba más.




Aquello se fue poniendo muy feo, los ánimos de todo el grupo iban decayendo… Y cuando estábamos a más de la mitad del taller, el director de la formación, algo más que cabreado, decidió interrumpir, salirse del guión y aquello se convirtió en una crisis de emergencia. Se cancelaron todos los trabajos que había pendientes y nos soltó un largo sermón.

El sermón consumió una gran parte del tiempo del taller… Para cuando acabó quedaba espacio para una sola intervención, para un solo examen final.

Salieron dos voluntarios al centro….






Miré alrededor, y no me vi en la sala, en ningún rincón… ¿Entonces? … me dije, si no estoy alrededor de la sala, debo ser uno de esos dos voluntarios. Glups!



Si lo de escuchar las voces de los maestros, y hasta notar su presencia, es de psiquiátrico… lo de desplazarse desde un rincón hasta el centro de la sala, sin pretenderlo, sin esforzarse, sin proponérselo…. Y después de haber echado la toalla, desistido, renunciado a ello...

Agujeros Prestados.

Continuará.

P.D.: Me he quedado sin fotos de agujeros prestados para ilustrar la segunda parte de esta entrada… ¿Alguien me presta alguno?

lunes, 4 de enero de 2010

SI LAS CÉLULAS HABLARAN

¿Te imaginas

Que las células de tu cuerpo hablaran… ?


Tabarca. Diciembre 2009

Entonces también pensarían,… y por tanto se sentirían con autoridad propia, y se vivirían como “individuos” en sí mismos, independientes del resto, … mirarían a la célula de al lado y dirían, pero qué tonta que es, o lamento ser más inteligente que ella… o dirían las de ese grupo son peores que nosotras las de mi grupo.

Podrían también echarse las culpas las unas a las otras, o echarles la culpa al gobierno que las mantiene atrapadas en ese cuerpo… también podrían ir cada una a su bola… y pensar cada una en una dirección, todas a la vez… menuda revolución.

Formarían partidos clandestinos, oficiales y extraoficiales… debatirían ideas, o montarían guerras,… algunas Santas, otras verbales, otras económicas, otras con misiles…. Unas serían nacionalistas de aquí, pero antinacionalistas de allá…


Tabarca. Diciembre 2009
  
Se agruparían también en generaciones… y por qué no, se crearían barreras de edades donde podrían inventar la cooperación o librar más batallas.

Podría haber grandes rebaños de células, que pisotearan, como inconmensurable mayoría a pequeños rebaños y ovejas descarriadas… Algunas serían lobos disfrazados de corderos, algunas pondrían cara de cordero degollao.

(Por cierto, ayer me contaron, que si dejas solos a un cordero, o unos cuántos, con acceso a una gran cantidad de comida, más de la que son capaces de ingerir,  cuando vuelves a los días... han muerto rebentados de tanto comer... que llevan tantos siglos tomando de comer de nuestras manos, que han perdido la capacidad de regular hasta cuánto comer?... Da que pensar)


Podrían llegar con luchas, y buscando las mejores oportunidades, a vivir en la sociedad del estado del bienestar,… aunque para ello tuvieran que arrinconar a algunas cuantas, a las de las partes más extremas del mismo cuerpo que habitan…. Eso sí, después de haber expoliado todo lo valioso de la zona.


 Tabarca. Diciembre 2009

Y agrupadas en manadas… si al final no funciona, cada célula puede echar la culpa al “sistema”, los pastores a otros pastores, … y los fabricantes de ideologías a las otras ideologías y otros fabricantes, aunque eso sí, nacerían nuevas ideologías que echaran la culpa a las células individuales de la masa… la verdad es que podrían pasar siglos (porque aunque siguieran muriendo igual, trasmitirían el adn a las venideras) mareando la perdiz.

Y no te digo ná cuando empiecen las luchas entre mitocondrias y núcleo y membrana externa… y cada célula enloquezca en su división y caos interior…


 Tabarca. Diciembre 2009

Te imaginas a todas esas células amontonando bolsas de plástico y enseres que ya no quieren, el algunos rincones del cuerpo donde no se vea demasiado? Y cuando además de sus ya ansias de poseer y amontonar se las incite al consumo para que el cuerpo entero no entre en crisis?

La verdad es que se me está volviendo el estómago del revés… y casi lo dejo aquí, que me tengo que ir a comprar los regalos de reyes.

martes, 29 de diciembre de 2009

Mi amiga, los renglones torcidos, más agujeros, tú y yo.


Mantuvimos una amistad constante durante más de una década una amiga y yo.

Hubo flujos y reflujos, y algún período de desconexión total.

Amistad de las intensas, de muchas horas, de muchos tés, de muchas sobremesas…

Y hasta períodos de convivencia.



de celosía, Isla de Tabarca. Diciembre 2009

Esa amiga buscaba constantemente escuelas y maestros que le reforzaran para no dar su brazo a torcer. Y si alguna vez algo la cuestionaba o zarandeaba, reaccionaba con gran pasión y rechazo, y pronto cambiaba de chaqueta.

No es nada extraordinario su proceder… la vida está llena de eso, por todas partes. Más bien lo que hacía extraordinario lo de mi amiga era la inocencia y sencillez de cómo lo vivía. Es mucho exponerse.

Desde niño he practicado mucho la vergüenza ajena. Si en algún momento me vi el plumero con algo, enseguida sentía el foco luz cañón sobre ello, y estaba convencido de que cualquier hijo de vecino que pasaba por mi lado iba a verme ese plumero.

Por eso admiro a esa amiga,… en su inocencia de no tener reparos en que se le viera tanto el plumero… ni siquiera era consciente de eso,… tan atrapada en sus trampas.


de roca, Isla de Tabarca. Diciembre 2009


En el tiempo que duró nuestra amistad activa se metió en muchas pseudos sectas, y creyó en muchos diferentes y contradictorios gurús.

Cuando ella descubría una nueva verdad que la salvaba de mojarse el culo, y que le daba la razón a toda su existencia… y se la quitaba a todos sus verdugos… no se conformaba con eso. No. Se apiadaba además de todos los otros seres humanos que vivían ciegos en sus miserables vidas de no ver la auténtica verdad.

Y tampoco se conformaba sólo con eso. Necesitaba y presionaba, para que más personas que le rodeaban entraran en su misma verdad. Y podía enfadarse mucho si no lo hacíamos.





de palera, Isla de Tabarca. Diciembre 2009 


Yo sé que esta historia, como otras tantas que pueda contar, pueden parecer muy surrealistas y excepcionales… pero yo no lo creo así. Sé positivamente que cualquiera puede sentirse en cierta medida identificado con mi amiga… y si no es capaz de reconocerlo, que mire pues el “rechazo” o la “compasión” que pueda despertarle.

Si nos quedamos con la esencia de lo contado hasta ahora, …sería  “con tal de no mojarse el culo”… cuánto miedo da salirnos del ombligo… cuánta energía puesta en salvar el tipo. En no decepcionarnos con nuestra idea fija de lo que somos y de lo que debe ser para nosotros.



Isla de Tabarca. Diciembre 2009


Volviendo a mi amiga… traté de muchas formas y colores de hacerle ver, por simple y pura honestidad, su constante huída…. pero no había manera.

La última salida que podía quedarme pues, era velar por ella… Así que cuando llegaba a la fase de hacerme la presión de turno para que comulgara con su nueva casa de acogida… o rueda de molino… entendía yo que me abría la puerta para comprobar a dónde se había metido esta vez,… y si podía ser algo que le fuera a hacer daño, persuadirla con más fuerza.

Parecerá una tontería, pero aquella relación me llevó a conocer muchos gurús, muchas formas convencidas de verdad, … muchos mundos, que tarde o temprano me han inspirado para algo.



Isla de Tabarca. Diciembre 2009
 

Hemos estado Javier y yo tres días de luna de miel, a cuatro días de que celebremos nuestro primer aniversario como pareja, en la Isla de Tabarca.


Tenía una sensación muy llamativa al poquito de llegar. Una sensación muy presente de vacío de pensamientos, de ausencia de ruído interior. Una sensación que los dos compartíamos y sobre lo que hemos hablado algunos ratos.

Me acordaba de una de las gurús de aquella amiga que decía algo así como que los pensamientos están fuera como nubes, y que se nos cuelan en la cabeza, lo mismo que los que alimentamos en nuestras mentes pasan al torrente externo en forma de nubes que se suman a otras nubes… Se me ocurría pensar que toda la gente que está en una ciudad, cada uno a su bola, pero todos tienen en común que piensan que están en esa ciudad, y por tanto esa ciudad existe para todos, y todos los pensamientos se posan como nubes en esa ciudad… ¿quién piensa en Tabarca?

Me acordaba de un experimento en una de las Universidades de Estados Unidos, donde comprobaron que cuando rezaban muchas personas para una en concreto, había resultados obvios… que la oración tenía poder.

Me he acordado de otro gurú que hablaba de los poderes del agua como elemento que disuelve… tan rodeados de agua, una isla tan pequeña, con tanta agua alrededor… cómo se estaría tragando cada pensamiento tentador sobre sí mismo o sobre lo que fuera.

Las pocas conversaciones con los pocos oriundos y visitantes ocasionales del lugar, acababan teniendo como denominador común la misma coletilla: -Es duro aguantar mucho tiempo viviendo en esta isla.


de papelera, Isla de Tabarca. Diciembre 2009
 

El ruido interno nos desgasta la vida, pero cuando ese ruido se debilita y desaparece nos encontramos en el precipicio de enfrentarnos ante esa libertad que tanto decimos desear y que tan pocas personas tienen el valor de ejercer.

¿Qué cómo acabó la relación con aquella amiga?

Pues ella apostó más y más fuerte por el juego en que estaba atrapada… Siguió su pulso conmigo… Y cuando vi que una nueva crisis de amistad se asomaba, le dije que sentía que nuestra relación de amistad se había acabado.

Lo último que supe de ella es que había dado su último corte de mangas…y había conocido a un psicólogo conductista que ejercía como denunciador oficial de sectas… y ahora creía que de todo lo que había sucedido en su vida, tenían la culpa todas las sectas con las que se había cruzado… y ya había denunciado a la última.

No sé en este momento en qué estará… Lo que creo es que después de encontrarse y afiliarse a la secta antisectas… detrás ya, lo que hay es el vacío. Nada para poderse salvar. Por lo que a estas alturas es muy probable que haya podido encontrarse consigo misma. O al menos eso es lo que le deseo.


A eso se debe referir la exprensión de “Dios aprieta pero no ahoga”,… O la de que “Dios escribe con renglones torcidos”.


A que podemos pasarnos más de media vida escurriendo el bulto, salvándonos arremolinados en nuestro propio ombligo,… esto que suena tan desemperanzador, sí. Pero también el “si hay que ir se va”… y que al final, si está en uno y en la vida, que uno se acabe enfrentando con lo que tanto tiempo ha querido eludir… Al final, aunque sea en el último instante de vida, o en el primero de después…. Acabará dándose de bruces con ello. Como decía Elizabeth Kübler-Ross.



de hierro, Isla de Tabarca. Diciembre 2009

Muchos deseos de encontrarnos con lo que tanto tememos, para realmente poderlo trascender… para todas y todos, para este nuevo 2010.

jueves, 24 de diciembre de 2009

ENCRUCIJADAS, CONFIANZA Y FENOMENOLOGÍA PRÁCTICA INTEGRAL.

La primera gran encrucijada con la que me encontré siendo muy niño fue la siguiente: 

(me estoy remontando a antes de “mi primera comunión”. Hasta ese momento, y hasta hoy, mi padre es para mi una luz, una guía, un maestro… y siento un gran respeto, admiración y confianza hacia todo lo que me trasmite, y hacia donde me guía.)

Mi padre comunista, anti iglesia, anti curas, anti Dios. No hace de ello su bandera, aunque si le tocan el tema… reacciona. Yo, un niño, … no sé por qué, … con un clarísimo componente místico. El profundo respeto y admiración hacia la figura de mi padre hace que me proyecte y propulse hacia lo que mi padre desearía como lo mejor para mi. Mi deseo de cumplir sus expectativas es superior a las mías.


 Mercado Central de Valencia. Diciembre 2009
  
Ese niño siente un vínculo indestructible con Dios, y sabe perfectamente que el camino de la espiritualidad no complacería a su padre. Esa idea, sentimiento, figura de Dios es Omnipresente para ese niño. Y la única que está por encima de la de su padre. Esta encrucijada lleva a ese niño a resolver… seguir a Dios en secreto ante la figura de su muy respetado padre… al que por consiguiente “deja de respetar” pero ante los ojos de Dios, no es “pecado” por razones obvias… y con el contrato de que la actitud de mi padre, … por razones políticas y circunstanciales, … tampoco es pecado ante los ojos de Dios, que en su esencia es pura compasión. 

Ese niño, después del torbellino de encontrarse con esa encrucijada y finalmente resolverla, espera un descanso que no termina llegando. Tras tomar con conciencia plena de lo que significaba el ritual, su primera comunión…. (en aquel momento no había posibilidad de elegir tomar la comunión,… pero se podía elegir tomarla de verdad, o porque “tocaba”. Así la tomé yo. De verdad.) 

Tras aquella ceremonia, y a las pocas semanas, y tras haber acudido religiosamente a confesarme, … empecé a entender que para el cura, eso no era de verdad. No escuchaba lo que le contaba como pecados, sólo hacía un paripé… A mi me costaba muchísimo encontrar pecados, … No me lo podía creer… pero la búsqueda de la verdad por encima de las formas me llevó a ponerlo a prueba: Me decidí a hablarle al cura, en una de mis confesiones, usando un idioma incomprensible que yo me inventaba sobre la marcha… el cura tragó… reaccionó como si le hubiera hablado congruentemente de algún pecado. Y puso su penitencia. 


 La Lonja de Valencia. Diciembre 2009
 

Ese día, de rodillas en un banco haciendo como que rezaba los tres padres nuestros y un avemaría… o el precio que el representante de Dios en mi tierra había puesto a mis suagilis pecados nunca cometidos y no en realidad confesados… ese día me encontré con mi siguiente gran encrucijada… Seguir a Dios a espaldas de sus representantes oficiales en mi pueblo, país, cultura… Y abandoné la Santa Iglesia Católica. 

Ni ese niño, ni este hombre que ahora le desempolva han sido nunca de decisiones rápidas y fáciles ni de juicios express con miras estrechas… queda literario el fotograma de un punto de inflexión… aunque en realidad es mucho más profundo el análisis y la observación que me lleva y llevó a encrucijadas.

De momento, aquel conjunto de experiencias encrucijadas me llevaba a un vacío nada cómodo… más bien angustioso… una soledad muy grande, un desamparo de mis semejantes, un gran amparo de lo intangible, pero intangible al fín y al cabo, y sólo ante mis ojos, y yo solo ante ello. Apenas siete años de edad biológica. 

Aunque había otro gran reto en apenas siete años después, y coincidiendo con la apertura a la adolescencia, la bienvenida de la ciencia, y los primeros pasos de la ideología junto al abrazo de mis semejantes… o el comienzo de la idea de un nosotros,… o la unión hace la fuerza. O daba el salto a socializarme, o me quedaba recluido.


Lavadora de David, Valencia. Diciembre 2009
 

Esa fue la siguiente gran encrucijada. Dudar de la existencia de Dios. Tardé mucho tiempo en hacer las negociaciones, y no fue fácil. Sabía que aunque le diera la espalda, o lo negara, El iba a seguir estando omnipresente… y eso era una contradicción,… era una mentira, un juego de la no verdad. Resolví hablándole y diciéndole que dejara de hacerse presente, que se olvidara de mí… Que si seguía contando con su eterna presencia, no iba a poder desarrollarme…. Que tenía que desaparecer de mi entorno… aunque muy en el fondo yo nunca olvidara mi lealtad y compromiso,… pero tan, tan en el fondo,… que iba a ser como si realmente no creyera en El. 

En los inicios de la veintena mi propósito se había cumplido hasta tal punto que pasé unos trances muy complicados. Una desagradable angustia existencial que me había trasportado hasta el cómodo sillón orejero de una profunda depresión. Un sentimiento enorme de vacío que me dejaba hueco y me ahogaba en la oquedad misma.


 Alcantarilla calle Murillo, Valencia. Diciembre 2009

Hay otro fotograma en esa época de mi vida, donde descubro con gran sorpresa que cada una de las personas que me rodea en ese momento, de manera más o menos congruente, de forma más o menos sostenible, y como denominador común: en secreto para con los demás,… cree en algo a lo que ampararse. No les importa la verosimilitud de sus convencimientos, ni la aleatoriedad de la aparición de sus creencias, .. ni la congruencia para con ello en sus vidas,… ni la consabida responsabilidad. 

Sencillamente se agarran, creen, para no sentir ese estremecedor vacío. Aunque por consiguiente no quieran enfrentarse con esto mismo. Una creencia egoísta, interesada y egocéntrica. A la vez que práctica. 

Ese día simbólicamente, comienza la rebúsqueda del sentido que tuve que perder a conciencia para poderme desarrollar. 

¿A qué le llamaría yo verdadera Fe? A aquello que te es dado una vez que lo has abandonado y has dejado de agarrarte a ello. Aunque por marcadas connotaciones (desde aquel día que arrodillado en un banco no hice mi penitencia, todavía no he podido sentirme cómodo en una iglesia o catedral) no me sale llamarle Fe. 

Y encontré hace tiempo la palabra “confianza”. Confianza que es aquello que me da permiso para concebir que el mundo no comienza en mi, ni acaba en mi. Permiso para soltarse al vacío. 


 María Cristina, Valencia. Diciembre 2009


Han pasado más de veinte años desde entonces,…y no he dejado de encontrarme “iglesias” y “curas” en los círculos más insospechados.. políticos, artísticos, anticlericales, psicoterapéuticos, intelectuales, proespirituales o new age…. Muchas encrucijadas. 

Cést la vie. La característica del hombre contemporáneo, como encontré escrito en una cita de Pilar Miró (de la que entonces yo no tenía ni idea de quién era…),… una cita que escribí en mi multicarpeta de Bup junto a una veintena más de citas que me iba encontrando en el camino, y que aunque de entrada no entendiese, intuía-anhelaba que iban a ser mis compañeras de viaje... Una cita que decía: Lo característico del hombre contemporáneo es su capacidad para pensar una cosa, decir otra, sentir otra y hacer otra distinta.


 Calle Carda, Valencia. Diciembre 2012

Aquí y ahora, hoy. A punto de cumplir 45 años, y después de un fin de semana en Valencia repleto de experiencias intensas tan dispares como el pleno ejercicio y desarrollo de un taller experimental de crecimiento personal, o la tertulia a tres bandas con mi amigo Salvador Guasch y su amigo a quien quiso presentarme, Agustín Andreu Rodrigo (amigo personal de la hasta ahora desconocida para mi María Zambrano)… donde hablamos de lo divino y lo humano, o las repetidas jornadas gastronómicas familiares improvisadas en casa de mi recién conocida y ya muy apreciada Claudia, o la dilatada jornada en compañía de mi gran amiga Pura y su hija menor, Emma, de cinco meses, y que me inundó todo el tiempo con sus sonrisas… 

Aquí y ahora, después de cinco días de viaje, regresé a puerto y pregunté al oráculo wikipedia por esa palabreja que resonó con fuerza en mi bachillerato descubridor del fascinante mundo de la filosofía, ese concepto tan presente en mi formación y desarrollo como Psicoterapeuta Gestalt,… ese quizz de la cuestión en Constelaciones Familiares, y que tantos obvian para acabarse quedando con la llamativa “forma”, … ese concepto que considero puente previo al “un solo sabor” del que hablan Ken Wilber y tantos otros, … y que cubre suavemente y tamiza desde la aceptación incondicional de Rogers, a las entrañas del budismo Zen: 


 Torres de Quart, Valencia. Diciembre 2009

En ese mismo momento decidí agregarla a mi perfil. Fenomenología práctica… O ese concepto filosófico sobre el que muchos autores han opinado y discutido,… Ese verbo convertible en carne. 

Ese aqal de Wilber,  la aportación de ese mapa es indiscutiblemente iluminadora… Una brillante y valiosa herramienta que hace referencia al  
desde dónde operamos… Mi constante búsqueda quiere encontrar, además el sobre qué… operar… a qué le presto atención de lo que vivo y cómo lo vivo… a qué le presto atención de todo lo que veo, siento y escucho de los demás… 

A la esencia. Fenomenología. Trabajar y vivir y operar sobre la esencia de lo que sucede: Fenomenología Práctica. Con un mapa visión Integral.

Fenomenología Práctica Integral. ¿Es esa mi meta? De momento es una buena pista. Una nueva perspectiva que ilumina la estrella de siempre a su paso. 

Y hablando de estrellas que siempre pasan:

¡Feliz Navidad! 

Gracias por tantos agujeros. Agujeros por todas partes.


Mercado Central de Valencia. Diciembre 2009

viernes, 11 de diciembre de 2009

CRÓNICAS CRUZADAS DE UN PUEBLO

El pasado vuelve cuando uno está nostálgico. Uno se pone nostálgico cuando el pasado vuelve.




 Agujeros de enchufes que están a las espaldas de donde 
me siento en mi despacho. Alicante. Diciembre 2009



Monforte del Cid, septiembre 2008.


Hace ya días que sucedió, y todavía veo como un guiño de ojo cuando me viene al recuerdo… Quería contarlo, o al menos escribirlo.


Desde hace más de 15 años, cada dos o tres días leo un periódico mientras tomo un bombón en el bar de turno del lugar donde esté viviendo… Ese lugar es en este momento mi pueblo, en el que llevo residiendo desde hace un año, después de más de veinte de ausencia.


El ritual del bombón (un café “cortado” pero con leche condensada) en el bar de turno consiste en salir a la calle, mirar el cielo, notar la temperatura exterior, caminar, observar a la gente, entrar al bar, notar a la gente de lejos, pero más de cerca que en la calle, imaginarme por sus caras lo que les estará sucediendo, … mientras leo el periódico: Algún titular, alguna columna, el horóscopo, algo de cultura, las esquelas (aunque nunca he leído el ABC ;-)…


De las esquelas me fijo en los nombres y apellidos, la edad, y los familiares que les quedan y saludan…


 
Formentera. Marzo 2007


Hace casi un mes, en la esquela de una anciana leo algo así como “tu cuñada tal, y tus sobrinos…” y pone el nombre de una chica seguida de cinco chicos que coincidían en los nombres con los de una familia de hermanos de la capital que veraneaban en mi pueblo cuando yo era niño… y además ordenados de mayor a menor.


Pensé que era demasiada casualidad, y como creía que tenían familia en el pueblo, decidí preguntar a mis padres…. Pero cada día que iba a comer, se me olvidaba… Hacía tantos años que no veía a mis padres día a día, que me quedaba embelesado al observarlos en su cotidiana vida, y se me acababa olvidando cualquier propósito que tuviera entre manos llevar a cabo cuando volviera a estar con ellos.


Pasan las semanas, y me encuentro por la calle a una antigua vecina que iba de luto. … Preguntaré a mis padres.


Ese día he quedado para comer en casa de mis padres. Cuando llego, están hablando de la gripe, de la de toda la vida… Mi padre le dice a mi madre que la vacuna es contra la gripe, que el resfriado es otra cosa, que la gripe es una enfermedad que antes era muy grave, que moría gente, que a algunos los enterraban vivos sin saberlo, y que por eso después obligaron a 24 o 48 horas de velatorio antes del entierro, para asegurarse,…

En esos momentos me acuerdo de la vecina enlutada, pero antes saco de la memoria lo de la esquela, … e interrumpo para preguntar a mis padres...



San Francisco. USA. Diciembre 2005

Era la mujer que yo sospechaba. Mi padre empieza a relatar, pero se hace largo (de casta le viene al galgo)… le interrumpo, y pregunto por la vecina de luto para no volverme a ir con eso pendiente,… mi padre sigue contándome… le sigo,… pero vuelvo a preguntar por la vecina de luto,…. El sigue con la de la esquela… Me cuenta que la mujer de la esquela es viuda de un señor del que hubo escándalo sobre su muerte, …


Insisto en la vecina de luto, me dice que ha muerto su marido,…. Trato de recordar quién era, quienes sus hermanos (me gusta cuando me viene de carrerilla el saber quién es quién y está emparentado con quién del pueblo, después de tantos años de ausencia…) de repente descubro que el difunto marido de la vecina enlutada, tenía un hermano que yo no sabía que existía… me cuenta mi padre que se suicidó…


¿Y eso? Pregunto yo… “Es lo que te iba a contar y no me has dejado…” responde él.


Y Cuenta: Cuando murió el marido de la señora de la esquela del periódico era en tiempos en que se rumoreaba lo de la gripe, y lo de enterrar a la gente viva por error,… En aquellos años, el sepulturero del pueblo era el hermano del difunto de la mujer enlutada por la que estabas preguntando,… era un hombre un poco maniático de por sí… A los pocos días de la muerte del marido de la mujer de la esquela, le insinuaron al enterrador que igual había enterrado vivo a ese señor… se le acabó metiendo esa idea en la cabeza… hasta que no pudo con ello y se suicidó. 


 
Scotland. Agosto 2004